Frigorías y BTU: la tabla que necesitás
En Argentina los equipos se venden por frigorías, pero la ficha técnica habla en BTU. Son lo mismo medido distinto — esta tabla te evita la cuenta.
Tabla de equivalencias
| Frigorías (fg/h) | BTU/h | Ambiente recomendado | Consumo aprox. |
|---|---|---|---|
| 2.250 | 9.000 | Hasta 15 m² — dormitorio chico, oficina individual | ~700 W |
| 3.000 | 12.000 | 15 a 20 m² — dormitorio grande, estudio | ~950 W |
| 4.500 | 18.000 | 20 a 30 m² — living mediano | ~1.400 W |
| 6.000 | 24.000 | 30 a 40 m² — living-comedor grande | ~1.900 W |
| 7.500 | 30.000 | Más de 40 m² — ambientes integrados | ~2.400 W |
Los consumos son órdenes de magnitud para equipos convencionales. Un inverter de la misma capacidad consume menos en régimen sostenido.
La cuenta detrás de la tabla
La regla estándar de climatización residencial es 600 BTU/h por metro cuadrado, calculada para un ambiente con techo de aproximadamente 2,60 m. De ahí sale la columna del medio: 15 m² × 600 = 9.000 BTU/h.
Para pasar de BTU a frigorías se divide por 4 (aproximadamente): 9.000 BTU/h ÷ 4 = 2.250 frigorías. Por eso los equipos se venden siempre en esos escalones y no en números redondos arbitrarios.
Cuándo tu ambiente necesita más
La tabla asume condiciones estándar: sin sol directo todo el día, dos personas, piso intermedio. Sumá capacidad si tenés alguna de estas situaciones:
- Orientación norte u oeste: muchas más horas de sol directo, sobre todo a la tarde. Sumá alrededor de un 10%.
- Último piso o techo de chapa: la carga térmica desde arriba es considerablemente mayor. Otro 10% aproximadamente.
- Más de dos personas habituales: cada persona adicional aporta calor al ambiente — unos 600 BTU/h cada una.
- Cocina integrada: heladera, horno y anafe generan calor constante. Sumá unos 4.000 BTU/h.
- Paredes vidriadas o ventanales grandes: mucha ganancia solar; conviene consultar con un instalador.
Un error común: redondear para abajo
Cuando el cálculo da entre dos escalones —por ejemplo 13.500 BTU/h, que cae entre el equipo de 12.000 y el de 18.000— la tentación es elegir el más chico porque es más barato. Es la decisión equivocada.
Ese equipo va a trabajar al máximo permanentemente para sostener la temperatura: consume más de lo que aparenta su etiqueta, hace más ruido y se desgasta antes. La diferencia de precio inicial se termina pagando en la boleta de luz y en la vida útil del equipo.
Hacé la cuenta con tus datos reales
La calculadora aplica todos estos ajustes automáticamente.
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