Inverter o convencional: cuál conviene

La respuesta corta: depende de cuántas horas por día lo vayas a usar. Acá está la cuenta completa con los datos de consumo oficiales del ENRE.

La diferencia técnica, en una frase

Un equipo convencional prende y apaga el compresor para sostener la temperatura: llega a los 24 grados, se apaga, la temperatura sube, vuelve a arrancar. Cada arranque consume un pico de energía.

Un inverter no apaga el compresor: regula su velocidad de forma continua. Trabaja fuerte al principio y después baja a un régimen suave que sostiene la temperatura sin arranques.

Cuánto menos consume, con números

Estos son los valores oficiales del ENRE para equipos frío/calor:

CapacidadConvencionalInverterDiferencia
2.200 frigorías1.013 Wh/h658 Wh/h35% menos
3.500 frigorías1.613 Wh/h1.048 Wh/h35% menos
4.500 frigorías2.153 Wh/h1.365 Wh/h37% menos

Fuente: ENRE, Consumo básico de electrodomésticos.

La diferencia es consistente: alrededor de un 35% menos de consumo a igual capacidad. No es marketing, es la medición oficial.

Cuándo conviene inverter

Cuanto más lo uses, más rápido se paga la diferencia de precio. Conviene claramente si:

  • Lo vas a usar más de 6 horas por día en temporada.
  • Es el ambiente donde pasás la mayor parte del tiempo (dormitorio principal, living, oficina donde trabajás).
  • Vivís en una zona de verano largo — el norte argentino, el litoral.
  • Estás en el segmento sin subsidio (N1), donde cada kWh pesa más.

Cuándo el convencional sigue siendo razonable

No siempre la cuenta cierra a favor del inverter:

  • Uso esporádico. Una habitación de huéspedes que se usa unos pocos días al año no llega a amortizar el sobreprecio.
  • Presupuesto ajustado hoy. Si la diferencia de precio te obliga a postergar la compra o a comprar un equipo subdimensionado, es peor negocio.
  • Ambientes chicos con uso corto. En un equipo de 2.250 frigorías usado 3 horas por día, la diferencia mensual es chica.

Hacé tu propia cuenta

La respuesta correcta depende de tus horas de uso y de tu precio del kWh, que cambia por distribuidora y por segmento de subsidio. En vez de darte un número que no es el tuyo, usá la calculadora de consumo: ponés tu equipo, tus horas y el precio de tu factura, y te muestra cuánto gastarías con cada tipo y cuál sería el ahorro por temporada.

Con eso y la diferencia de precio entre los dos equipos que estés mirando, sabés en cuántas temporadas se recupera.

Dos aclaraciones que evitan malentendidos

  • Inverter no significa que enfríe más. Un inverter de 3.000 frigorías enfría lo mismo que un convencional de 3.000 frigorías. Lo que cambia es cómo llega y cuánto gasta en el camino. Elegir inverter no te permite bajar de capacidad.
  • Inverter tampoco significa frío/calor. Son cosas distintas: una es cómo regula el compresor, la otra es si además calienta. Hay equipos inverter solo frío y convencionales frío/calor.

Calculá el ahorro con tus números

Tus horas de uso y el kWh de tu factura, no promedios genéricos.

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